Ojalá me hubieran dado estos consejos antes de empezar la carrera de Derecho

Aprovechando el inicio de curso que nos espera, no puedo olvidarme del estudiante que va a comenzar la genial aventura de estudiar el grado en Derecho. Para ti, he considerado crear una serie de pequeños consejos prácticos que podrían ayudarte a iniciar tu periplo en este mundo, con ciertas garantías.

Espero que estos consejos te puedan aproximar tanto al estudio como al entendimiento del ordenamiento jurídico, lo cual no es un camino fácil, pero sí supone un gran reto para ti, que has decidido optar por esta opción.

Si, en cambio, has decidido opositar, te recomiendo leer este otro post.

Sin más dilación, te facilito un acercamiento al estudio de esta carrera, desde mi experiencia reciente. Espero que te sea útil.

Ve con frecuencia al juzgado

Quizás esta sea una de las opciones más fructíferas que pueda aportar aquí. Es en el juzgado donde puedes llevar a cabo una aproximación real del funcionamiento de las instituciones judiciales.

Es básico para un estudiante de derecho conocer la dinámica judicial, pues es aquí donde el derecho procesal se abre camino y donde, a su vez, puedes aprender la labor que desempeñan todos los operadores jurídicos que participan en el procedimiento (jueces, fiscales, auxiliares, abogados, procuradores etc.).

Ir a los juzgados es una manera muy interactiva de conocer en profundidad los matices que envuelven el proceso, para que puedas “poner cara” a la normativa procesal que estudiarás en clase. 

Normalmente, los profesionales que se encuentran allí suelen estar dispuestos a ofrecer guía y consejo a aquellos estudiantes que acuden al juzgado, por lo que el ambiente es bastante proclive para que puedas aprovechar y resolver cualquier duda. Eso sí, tienes que tener en cuenta que se encuentran trabajando, por lo que es necesario respetar el silencio y esperar a la ocasión oportuna para poder realizar alguna cuestión. 

Aprende a manejar bases de datos

Las bases de datos son una de las herramientas que nos van a acompañar durante toda nuestra vida académica y profesional.

Son la fuente de información de donde vamos a poder extraer todo el conocimiento jurídico que emana tanto de la jurisprudencia como de la doctrina, a través de la cuál vamos a poder desarrollar nuestra propia argumentación jurídica que nos permitirá llevar a cabo el ejercicio de postulación frente a terceros y en defensa de los intereses de nuestro representado.

No consideres las bases de datos como algo del futuro, para cuando estés trabajando, sino como una herramienta muy útil desde ya, tanto en resoluciones de casos prácticos, como para el estudio de alguna materia concreta, o incluso para perfeccionar tu conocimiento sobre lo ya estudiado, completando tus apuntes o manuales.

Existen diversas editoriales jurídicas que se adaptan perfectamente a nuestras necesidades, las cuáles seguramente tendrás habilitadas en la página web de tu universidad o centro de estudios.

No dejes de usarlas, y familiarízate con ellas.  

Fomenta y desarrolla tu sentido crítico

Entiendo que esta faceta debe ser inherente a cualquier estudiante, independientemente de la titulación, dado que permite desarrollar nuestros conocimientos, darles una orientación aplicativa y, por supuesto, generar ideas propias que nos permitan conocer mejor el mundo que nos rodea.

Dentro del ámbito jurídico existe gran cantidad de información, por lo que se hace necesario desmenuzar toda la documentación que tratamos, ya sea normativa, doctrina, prensa, escritos procesales etc.

Debes aprender a saber ubicar qué tipo de lectura estás realizando, con objeto de priorizar y determinar si la documentación con la que trabajas posee la calidad suficiente que necesitas para progresar en tu conocimiento. 

No olvides la formación complementaria

Hay vida más allá de la normativa o textos legales. Es necesario que conozcas otras disciplinas relacionadas, abras la mente y desarrolles otras facetas, que seguro que te harán más completo.

Por ejemplo, asiste a cursos relacionados con la oratoria, la contabilidad, la escritura, las habilidades directivas… Pueden ser un buen medio para profesionalizarte y conformar un perfil más versátil que te proporcione un conocimiento más profundo y una alta capacidad de adaptación, la cual será crucial en el futuro que te espera. 

Ten presente que la universidad puede ser una gran herramienta a la hora de desarrollar iniciativas de este tipo, por lo que siempre es positivo que estés al día de actividades que vayan surgiendo, tanto en el ámbito universitario, como en asociaciones, formaciones en empresas, etc.

No es necesario que inviertas grandes cantidades de dinero en asistir a estos cursos o formaciones, aunque a veces es bueno ahorrar algo e invertirlo en nuestro aprendizaje.

También quiero hacer mención expresa aquí al uso de las nuevas tecnologías. Un conocimiento profundo de programas informáticos o uso de redes sociales profesionales, te hará el trabajo mucho más fácil y, además, será un recurso que seguro vas a utilizar en tu desempeño profesional.

Aprende idiomas

Seguramente, este punto puede estar de más si eres un estudiante que acaba de acceder a la universidad, puesto que hoy en día las nuevas generaciones están muy concienciadas respecto al aprendizaje de idiomas. No obstante, cabe mencionar que en vista a un nuevo mercado más globalizado, se hace fundamental incorporar perfiles con una visión más internacional. 

No solo basta con que conozcas el idioma extranjero, sino que es importante que lo manejes bien, junto con los términos jurídicos necesarios, para poder desenvolverte en cualquier situación relacionada con posibles conversaciones telefónicas, reuniones, redacción de documentación legal, etc.

Además, tener actitud de aprendizaje constante de nuevos idiomas siempre representa un plus a la hora de poder desempeñarte en nuevos ambientes internacionales que, cada vez más, forman parte del día a día de cualquier profesión jurídica.

Establece buenas relaciones de amistad

La época de estudiante es, sin duda, una de las etapas más fructíferas de la vida. Es en este momento en el que empiezas a conocerte más a ti mismo, a forjar un carácter, a crear una disciplina de trabajo y, por supuesto, a hacer verdaderas relaciones de amistad.

Obviamente, las amistades no son exclusivas de la época universitaria, pues se forman durante toda la vida, pero es cierto que los momentos que compartes con compañeros de la carrera son únicos.  

Las horas de estudio juntos, el trabajo en grupo, ese examen que espera ser muy duro y esas eternas conversaciones intentando “arreglar el mundo”, forman parte de la vida universitaria. Aprovéchalas.

Lee mucho

Permíteme compartir contigo uno de los consejos que recibí el día de mi graduación, y que intento aplicarme día a día. Como ya sabes, la profesión jurídica está muy ligada al lenguaje, la forma de expresarnos, la escritura, la claridad de ideas… Todas estas habilidades se adquieren mayormente cuando leemos.

Leer en general, ya sean artículos doctrinales, literatura clásica o cualquier lectura a tu gusto (siempre que sea instructiva), supone un gran salto de calidad en nuestra forma de ver la profesión y la vida en general. 

La lectura te abrirá a un mundo de ideas nuevas que te permitirá desarrollar tu imaginación, y mejorar en tus habilidades comunicativas, tanto orales como escritas.

Debes saber extraer aquel patrimonio cultural que los grandes autores han querido compartir con toda la humanidad, por lo que no puedes dejar pasar la oportunidad. 

Crear un buen hábito de lectura es clave para tu desarrollo intelectual, por lo que siempre debes tener en mente incorporar en tu rutina un rato dedicado a la lectura que más te interese.  

Viaja

Tal y como se ha descrito en el quinto consejo, hoy en día, en los despachos de abogados, se están requiriendo cada vez más perfiles con proyección internacional, en un reconocimiento explícito de que todas las operaciones jurídicas están tomando ese cauce, cada vez con más normalidad.

Por tanto, realizar estancias en el extranjero se hace cada vez más importante, a modo de adquirir una preparación en entornos diferentes al tuyo.

Sal de tu zona de confort, mejora el idioma y conoce otras culturas. Todo ello supondrá un gran avance en tu perfil profesional. 

Habla con compañeros que hayan tenido la oportunidad de hacerlo, y toma notas de sus experiencias, puesto que pueden impulsarte a querer crecer en ese aspecto y conocer de primera mano cómo poder afrontar este tipo de aventuras. 

No te desanimes nunca

Por último, a modo de resumen creo que es fundamental dejar patente que el verdadero éxito reside en ser constantes y trabajadores. No hay nada que no puedas conseguir con esfuerzo, y con un trabajo bien hecho.

Por otro lado, es cierto que es muy importante tener buenas calificaciones de cara al futuro, pero es de vital importancia que no te centres en la competencia, sino que te enfoques en ti mismo, y en aprovechar el tiempo tanto para disfrutar, como para desarrollarte profesionalmente, que muchas veces van de la mano. 

Te deseo que encuentres este post de gran interés y te invito a que tengas en cuenta la frase que el gran autor Ángel Ossorio y Gallardo plasma en su libro el alma de la toga: “no es nunca la obra de un momento, sino la obra de una vida”. 

2 comentarios

  1. Hola Sonia, gracias por comentar en nuestra página.

    Te respondo porque también me encantaría recibir esos consejos que dices. Si bien yo he optado por el ejercicio de la profesión, no dejo atrás el sueño de compaginarlo con la escritura. Al fin y al cabo, hay muchos abogados escritores!

    Saludos!!

    Me gusta

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