¿Cómo influye el fallecimiento del avalista en sus herederos?

Publicado por Cristina Bodegas Huelga.

No hace mucho tiempo, era frecuente que los clientes nos consultaran sobre los riesgos que tenía avalar con su patrimonio la compra de una vivienda por parte de un hijo o un nieto, o la puesta en marcha de un negocio. Normalmente, quien decide ser avalista se plantea los distintos escenarios que pueden concurrir, que casi siempre tienen que ver con el impago por parte del avalado, pero casi nunca se habla de su posible fallecimiento y las consecuencias que tiene para sus herederos. 

¿Qué es un avalista?

El avalista es aquella persona que garantiza el pago de un crédito en caso de que el titular del préstamo no pueda hacer frente a la deuda. Se trata de una figura que interviene en la operación, demostrando cierta solvencia económica o patrimonial, y asume el riesgo de tener que ser quien pague la deuda durante el plazo en el que la hipoteca se mantenga viva. 

Existen distintas formas de avalar, y resulta frecuente encontrarnos con avales en los que el avalista ha renunciado a los beneficios de excusión, orden y división, lo que implica que la entidad bancaria tiene la facultad de exigirle la totalidad de la deuda sin necesidad de acudir previamente contra todos los bienes del deudor, así como tampoco tiene obligación de dividir la deuda entre los distintos avalistas, o respetar el orden de pagos acordado.

No cualquier renuncia del avalista a sus derechos es válida, ya que la mayor parte de las veces se trata de una cláusula no negociada, que se incluye y firma con el resto de condiciones generales de la contratación, sin ser plenamente consciente de que no solo responde cuando el prestatario no pueda afrontar la deuda, sino que el prestamista podrá dirigirse frente a ambos al mismo tiempo en caso de impago.

Para evitar la posible declaración de nulidad de esa cláusula, por no ser lo suficientemente clara y transparente, la entidad bancaria tiene que poder acreditar que le proporcionó al avalista de forma previa la información necesaria para que alcanzara a conocer la trascendencia de la misma. Y además, debe de cumplir los requisitos establecidos en el Texto Refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, que no son otros que la claridad, la sencillez en la redacción, la posibilidad de comprensión directa, la buena fe y el justo equilibrio de las contraprestaciones, etc, ya que en su defecto, podría ser considerada como abusiva y por lo tanto ser declarada nula.

¿Qué ocurre si el avalista fallece? ¿Qué consecuencias tiene para los herederos?

Con carácter general, y salvo que se haya recogido expresamente lo contrario, el aval va a continuar vigente aunque se produzca el fallecimiento del avalista, mientras lo esté el préstamo.

En este sentido, el Código Civil recoge en su artículo 1.847 que “La obligación del fiador se extingue al mismo tiempo que la del deudor, y por las mismas causas que las demás obligaciones.” Y por su parte, el artículo 1.156 del mismo texto legal establece que “las obligaciones se extinguen por el pago o cumplimiento, por la pérdida de la cosa debida, por la condonación de la deuda, por la confusión de los derechos de acreedores y deudor, por la compensación y por la novación.”

Por lo tanto, sus herederos al aceptar la herencia pura y simplemente heredan sus bienes pero también sus deudas y obligaciones, y así lo establece el artículo 659 del Código Civil al recoger que “la herencia comprende todos los bienes, derechos y obligaciones de una persona, que no se extingan por su muerte”, respondiendo los herederos desde ese momento con su propio patrimonio. 

¿Qué opciones tienen los herederos para evitar la confusión de patrimonios?

Hay quien puede pensar que lo más seguro es renunciar a la herencia y evitar así que los herederos tengan que asumir el compromiso que adquirió el causante de hacer frente al pago de la deuda, en caso de que el avalado no lo hiciera. Sin embargo, esta opción resulta precipitada si no se realiza previamente una valoración en su conjunto sobre la solvencia de la persona fallecida, el importe de la deuda avalada, la cantidad que está pendiente de satisfacer, etc. 

Aunque, en mi opinión, la aceptación de la herencia a “beneficio de inventario” es sin duda la opción más segura para los herederos, ya que les permite no tener que renunciar a la herencia del causante, y además en caso de que tengan que asumir la deuda del avalado, únicamente responderán con los bienes que formen parte de la herencia y hasta donde estos alcancen, salvaguardando siempre su patrimonio personal.

¿Cómo pueden los herederos saber si el fallecido había actuado como avalista?

Los herederos podrán realizar una consulta al Centro de Información de Riesgos del Banco de España (CIRBE) y así conocer si la persona fallecida aparece como avalista frente a una entidad financiera. El CIRBE es un servicio público que gestiona una base de datos en la que constan prácticamente todos los préstamos, créditos, avales y riesgos en general que las entidades financieras tienen con sus clientes. 

Cualquier persona física o jurídica puede solicitar un informe sobre sí mismo, y también sobre un fallecido, siempre que el solicitante tenga derecho a obtener esa información, lo que tendrá que acreditar con el certificado de defunción, el certificado de actos de última voluntad y el testamento otorgado por el causante, o en su defecto, el acta notarial de declaración de herederos. 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s