¿Relación laboral o autónomos? Análisis de la Sentencia del TSJ de Madrid en el caso Deliveroo

Publicado por Abraham Lorca Álvarez.

El pasado 17 de enero de 2020 el Tribunal Superior de Justicia de Madrid se pronunció resolviendo el recurso de suplicación interpuesto frente a la sentencia dictada por el juzgado de lo social de Madrid, de 22 de julio de 2019, en el denominado caso Deliveroo

La cuestión en los casos de los riders gira en torno a determinar si la relación que existe entre ellos y la empresa Roodfoods Spain, S.L. es laboral o mercantil. En este sentido, ¿cuáles son las notas que marca la existencia de relación laboral? ¿Por qué en este caso el Tribunal ha fallado en favor de los trabajadores?

¿Qué decía la sentencia de primera instancia, posteriormente recurrida?

A modo de exordio, los extremos de la sentencia de primera instancia recurrida recogidos en la relación de hechos probados pueden concretarse de la siguiente manera:

  • En primer lugar, Roodfoods Spain S.L. promocionaba productos de los restaurantes que contrataban sus servicios y facilitaba el proceso de pedido entre el cliente y el restaurante.
  • En segundo lugar, para poder realizar esos pedidos existía una aplicación informática denominada “Deliveroo”, a la que accedían tanto los repartidores como los propios consumidores.
  • De esta forma, cuando un consumidor realizaba un pedido a través de la aplicación, la plataforma seleccionaba al repartidor considerado como mejor candidato para atenderlo, utilizando para ello un algoritmo.
  • La articulación de la relación jurídica entre empresa y repartidor venía formalizándose mediante contratos de carácter no laboral, denominados “contratos de colaboración”, por lo que los repartidores eran obligados a darse de alta en el régimen especial de trabajadores autónomos.

Claves de la sentencia del caso Deliveroo

Por lo tanto, ¿cuáles son las principales claves de la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid?

Dependencia o subordinación

Uno de los elementos definitorios más significativos de la existencia de relación laboral es la dependencia o subordinación del trabajador.

La subordinación se manifiesta en el hecho de que el trabajador pone a disposición del empresario su fuerza de trabajo, de modo que ha de ejecutar su prestación sometido a los poderes organizativos y de dirección del empresario

En este sentido, Roodfoods Spain S.L. señaló en su recurso de suplicación que los riders no se encontraban dentro del ámbito de organización y dirección de ésta, por cuanto disponían de plena libertad para prestar sus servicios, expresando sus preferencias sobre disponibilidad horaria y produciéndose un emparejamiento entre esos ofrecimientos de disponibilidad y las necesidades de la empresa y no a través una organización inicial por parte de ésta. 

Sobre esta cuestión, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha venido a considerar que si bien el horario no es impuesto por la empresa, sino que es el trabajador quien elige la franja en que quiere realizar su actividad, una vez elegida la franja horaria por el repartidor, éste adquiere un deber de realizar su actividad en ese tiempo pues, si no se encuentra disponible o rechaza pedidos, es penalizado. 

De otro lado, el proceso de recogida y entrega de alimentos al consumidor era supervisado por Roodfoods Spain S.L. a través de un sistema de geolocalización del repartidor, sosteniendo la empresa en su escrito de recurso que la utilidad del mismo era conocer la posición del trabajador para ofrecer los pedidos a aquellos más cercanos a los restaurantes, y no como mecanismo de control. 

Sin embargo, lo cierto es que los repartidores eran objeto de valoración sobre su grado de fiabilidad a través de los datos suministrados por la aplicación (efectiva realización de los pedidos, tiempo de respuesta en la entrega de los pedidos…), pudiendo el empresario dar de baja al repartidor en la aplicación telemática y finalizar su colaboración con él. 

De esta forma, concluye determinando la existencia de la sujeción a las órdenes o instrucciones empresariales, pues la realización por el repartidor de su actividad apartándose de las instrucciones impartidas por Roodfoods Spain S.L. no es inocua, sino que comporta una consecuencia negativa o penalización. 

Pudiera plantear dudas el hecho de que los medios para realizar la prestación eran puestos por el propio repartidor, si bien el Tribunal zanja tal cuestión señalando lo poco significativo de los mismos en comparación con la organización estructural necesaria para la actividad

Por otra parte, al inicio de la relación contractual, la empresa impartía una charla informativa entregando un folleto o guía y proyectando un vídeo informativo, señalándose en dicho material una serie de prohibiciones (beber alcohol, consumir estupefacientes, entrar en el restaurante con el casco en la cabeza…).

La conclusión para el Tribunal es que los trabajadores estaban incardinados en el ámbito rector, organizativo y de dirección de Roodfoods Spain S.L.

Retribución

En cuanto al requisito de la retribución, éste viene recogido en el artículo 1.1 del Estatuto de los Trabajadores cuando se refiere a la necesidad de que el trabajo se lleve a cabo de forma retribuida. 

En el caso que nos ocupa, los trabajadores obtenían una cantidad por cada reparto efectuado, según precios y tarifas fijados en el contrato suscrito, siendo estas cantidades abonadas por la empresa a través de facturas elaboradas por la misma. Incluso en algunos casos en los que fueron los propios trabajadores quienes presentaron las facturas, Roodfoods Spain S.L. no las tomó en consideración. 

Por lo tanto, el argumento del Tribunal es que sí existía retribución periódica, que no era fija, sino variable en función de los servicios realizados por el repartidor, por lo que esto viene a ser un salario por unidad de obra, admisible en el marco de la relación laboral por cuenta ajena.

Ajenidad

Otra de las notas características de la relación laboral es la ajenidad, que se materializa en el hecho de que el resultado del trabajo se asigna desde su origen al empresario, en la medida en que a través de la relación contractual el empleado pone su fuerza de trabajo a disposición del empleador y el resultado de su esfuerzo pertenece a éste

En cuanto a esta nota, la parte recurrente argumentaba que no existía ajenidad en los medios, por cuanto los repartidores eran dueños de los mismos, ni ajenidad en los frutos, pues los riders percibían el fruto de su trabajo. 

Lo cierto es que por la propia configuración empresarial de Roodfoods Spain S.L., ésta precisa de la existencia de repartidores que hagan los pedidos, es decir, sin ellos la actividad no podría realizarse. En este sentido, estamos hablando de una actividad inherente y necesaria a la propia naturaleza de la empresa. 

La conclusión para el Tribunal es que sí existe ajenidad de frutos y riesgos. Resulta lógico pensar que ni los restaurantes ni los consumidores a quienes se realiza el pedido son clientes del repartidor, sino de la propia empresa. A mayor abundamiento, en los casos en que el pedido se realizaba de manera incorrecta, los consumidores se dirigían a Roodfoods Spain S.L. y no al rider.

Si bien se argumenta que los riesgos son asumidos por el trabajador, pues en caso de no llevar el reparto no percibe la cantidad que le correspondería, la sentencia considera que no podemos hablar de una asunción de riesgo por parte del trabajador, sino de una característica ordinaria del denominado salario por obra

Carácter personalísimo

Finalmente, en cuanto al carácter personalísimo de la prestación del servicio, la Sala analiza la cuestión recordando que no se ha producido ninguna subcontratación de servicios por los trabajadores a otras personas.

En este sentido, se menciona la Sentencia del Tribunal Supremo de 26 de febrero de 1986, al considerar que dicha posibilidad no ha tenido virtualidad en la ejecución del contrato, pues éste lo han realizado de modo directo y personal los demandantes.

En la misma línea la posibilidad de compatibilizar el trabajo en otras empresas es algo que, debidamente autorizado, no desnaturaliza el contrato.

Por lo tanto, existe el carácter personalísimo o intuitu personae en la prestación de servicios por el repartidor para Roodfoods Spain S.L 

Conclusión

En definitiva, queda desestimada la pretensión de la parte empresarial al constatar la sala la existencia de una relación laboral encubierta bajo el aparente formato jurídico de trabajo autónomo.

Quedamos a la espera de la sentencia del Tribunal Supremo que venga a resolver en unificación de doctrina este tema tan candente y de ver cómo el nuevo Gobierno aborda esta cuestión.

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